martes, 28 de diciembre de 2021

Entrevista a Toni Carmelo (Rosas, Gerona)



Toni Carmelo es ya una leyenda viva tras su épico viaje a caballo desde Gerona a Lisboa en el año 2019. Militar de carrera desarrolló las habilidades y el instinto para convertirse en un auténtico viajero a caballo, más allá de una disciplina ecuestre, una indómita forma de vida para los que van en busca de la aventura y emociones intensas.


Gracias por compartir con nosotros esta entrevista, Toni.

¿Cómo fueron tus inicios con los équidos?

Gracias a ti, Jorge, por darme la oportunidad de participar en este ciclo de entrevistas tratando un tema, que de sobras sabes, me apasiona desde siempre, como es el caballo y todo lo relacionado con este hermoso y formidable ser.

Respondiendo a tu pregunta te diré que la afición o mejor dicho el amor por los caballos lo tengo desde siempre, pero no fue hasta que ingresé en la Academia General Militar allá por el año 1976 cuando tuve mis primeros contactos serios con el caballo, ya que la Equitación formaba parte, como asignatura, del plan de estudios del cadete.

Mas tarde, ya con mi empleo de teniente de artillería, me especialicé en montaña y durante mas de 15 años estuve destinado en unidades de montaña donde el caballo y los mulos era nuestro medio de transporte y los Pirineos la principal zona montañosa por donde nos movíamos. En esa época, años 80 y ya de capitán, realizaba salidas de vida y movimiento en montaña tanto en época invernal como estival de 8 días de duración con mi batería de cañones al mando de 120 hombres con 30 caballos y 60 mulos donde transportábamos los cañones de 1.100 kilos de peso en 12 cargas y el resto de material necesario para vivir y hacer la instrucción.

Siempre he dicho que las unidades a lomo de montaña eran unas auténticas escuelas de formación personal, pues tanto el medio donde nos movíamos como el medio que utilizábamos para movernos, es decir, la montaña y el ganado equino, podían presentar en cualquier momento cualquier tipo de incidencia difícil de resolver.

Realmente fue una etapa muy bonita de mi vida profesional que la pude alternar compitiendo en varias disciplinas ecuestres: salto, raid, concurso completo y doma clásica.

 

 



En el ejército español, ¿todavía se utilizan caballos y mulas o es algo del pasado?

Aunque las unidades de montaña siguen existiendo, estas en la actualidad cuentan con medios mecánicos muy sofisticados de transporte y el caballo y los mulos han pasado a formar parte de nuestra historia reciente.

Tan solo disponemos de la unidad Montada de la Guardia Real y del Servicio de Cría Caballar, el cual ya ha cumplido mas de 150 años al servicio de España.

El Servicio de Cría Caballar es una institución de reconocido prestigio, de gran utilidad y proyección social gracias, fundamentalmente, a las paradas públicas de sementales cuya principal función es mantener el buen estado de la cabaña equina española y proveer de caballos a las Fuerzas Armadas y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

¿En qué consiste viajar a caballo?

Viajar a caballo es una actividad que consiste en recorrer un territorio durante un tiempo determinado a lomo de un caballo o mula con la finalidad de trasladarte con tus propios medios de un lugar a otro, combinando aspectos lúdicos, culturales, deportivos y aventureros.

A diferencia del turismo ecuestre, en el viaje a caballo el jinete es totalmente responsable de las facetas de la actividad. Es él y solo él quien resuelve los problemas e incidencias que se le vayan planteando antes, durante y después del viaje, apelando a sus propios conocimientos, recursos y experiencia. Debe, por lo tanto, ser completamente autónomo y a la vez senderista y hombre o mujer de caballos.

El viaje a caballo nos hace “libres, fuertes y nómadas”. “Libres” porque es el jinete/viajero el que planifica su propio viaje y toma sus propias decisiones frente a las dificultades e imprevistos. “Fuertes” porque el viaje lo realiza junto a sus compañeros equinos que en una simbiosis sin igual el caballo transmite su fortaleza al jinete, es decir transforma al jinete en un centauro. Y “Nómadas” porque el viajero a caballo se traslada de un lugar a otro sin establecerse en ningún sitio de forma prolongada.

¿Qué buscas en tus caballos y mulas, cómo los preparas, cómo consigues tener una manada tan compenetrada?

Cuando adquiero un equino las condiciones que me impongo son las siguientes: que sea joven, que no haya sido domado ni, por supuesto, montado, y finalmente que nunca haya sido herrado ni conozca las bridas con hierro. Como dice Craig Cameron, lo mismo que los grandes hombres a caballo no nacen sino se hacen, los grandes caballos (y por supuesto mulas) también se hacen. A veces nos preocupamos por conseguir caballos de una determinada raza, con buena conformación, disposición y orígenes, sin darnos cuenta que todos esos atributos pueden llegar a no desarrollarse sin la adecuada guía y buen hacer del propietario/jinete/entrenador.

A partir de ahí comienzo mi doma particular intentando ganarme su confianza, para que ellos me acepten como uno mas de la manada y poco a poco, entendiendo el comportamiento de los equinos, ellos vayan aceptando voluntariamente mis decisiones y me convierta en su líder.

Mis equinos viven libres y disponen a su voluntad del agua y del forraje durante todo el día. No saben lo que es un box y se defienden de las inclemencias del tiempo buscando la protección natural que les permite el terreno donde se encuentran.

Practico con ellos el barefoot y el bitless (pies descalzos y bridas sin hierro). Para mantener los cascos en su mejor estado y no tener la necesidad de recortarlos cada 4 semanas, los trabajo diariamente en el pen round (picadero redondo) durante 45 minutos, todos juntos y a la voz, de esta manera también consigo la compenetración de manada necesaria.

Además, hago doma natural de manera individual con cada uno de ellos en el picadero rectangular y cuando ya tienen la fortaleza ósea y muscular necesaria empiezo a salir montado en uno de ellos y llevando del ramal al resto, de esta manera vamos consiguiendo también la compenetración requerida. 

Sobre los cuidados y métodos que sigo para la doma de mis caballos, soy un seguidor de los métodos Horsemanship de Pat Parelli y de Craig Cameron. También del MNC, Manejo Natural del Caballo, de los mejicanos Chico Ramírez y su hijo Guillón y al igual que ellos recomiendo encarecidamente la lectura del libro Doma Alternativa escrito por el famoso veterinario estadounidense Doctor Robert M. Miller y Rick Lamb. 


Eres un gran defensor de la equitación natural. Montas bitless, tus caballos van descalzos, no comen pienso, ¿Cuál es tu visión al respecto?

Si, está claro después de lo que he dicho anteriormente. Desde mi inicio en el mundo de la equitación, aunque he sido un practicante de la equitación tradicional o clásica durante muchísimos años, en el fondo de mi ser siempre albergaba la posibilidad de actuar con mis caballos de una forma mas “humana” entendido como utilizar procedimientos en la doma y la monta del caballo con menos autoridad y agresividad y con mas “humanidad”. Supongo que como aficionado a las películas americanas del Far West me llamaba mas la atención como montaban y trataban los indios sus caballos que como lo hacían los cowboys.

Al cabo de unos años de dejar la competición, hice un curso online muy interesante e intensivo de doma natural llamado método La Cense, francés. Después vinieron otros con Lucy Rees, Santi Serra y Élisabeth de Corbigny, asistí a jornadas de “Horse and Humans” organizadas por el famoso podólogo equino español Rafel Caparrós, con el que también aprendí a practicar el barefoot y a hacer recortes de cascos.

A partir de ahí ya estaba preparado para emprender mi sueño “viajar a caballo”: adquirir unos potros y prepararlos con los nuevos modos de la doma natural y los nuevos planteamientos de Barefoot y Bitless para empezar a viajar con ellos.

En el 2010 compré dos potros de un año cada uno, dos P.R.E, los domé y preparé y adquirí el equipo necesario y adecuado para viajar, tanto de monta como de carga, asesorándome fundamentalmente de los viajeros a caballo franceses y muy especialmente de Émile Brager.

En el 2014 hice mi primer viaje importante. La vía de la Plata desde Monesterio, al sur de Badajoz, hasta Santiago. Un viaje de unos 917 km y un mes de duración. Lo realicé con mis caballos Bronco y Boti y mi perra pastor alemán Luna, durante el mes de febrero y parte de marzo con unas condiciones climatológicas muy adversas (fue el momento de las famosas ciclogénesis explosivas). 

Mas tarde adquirí a mi mula Arán, con la que hice el viaje a Portugal junto con Bronco y Boti y mi perra, también pastor alemán, Xispa. 


En la actualidad viajo con mis caballos Pombo, un Há (hispano árabe) de 7 años, Triana una HLá (yegua hispano luso árabe) de 5 años, con Arán y Jara, mulas de 6 y 5 años respectivamente y con mi perra de raza cattle dog, Lily, de 3 años.

Conoces el mundo del viaje a caballo en otros países, ¿qué crees que necesitamos en España para difundirlo comparado con países con gran tradición como Francia?

Francia no tiene parangón en Europa, es el principal referente de viajeros a caballo, a mula o a burro. Francia tiene los mas grandes viajeros a caballo del mundo, alguno como el ya citado Émile Brager, pero también Stèphane Bigo y su mujer Vero y otros muchos y muchas mas

En Francia la Federación de Equitación promociona muy bien el turismo ecuestre y organiza anualmente un gran encuentro llamado Equirando, al que acuden mas de mil jinetes con sus caballos después de tres días como mínimo de ruta. Así mismo, también hay una asociación que organiza cada año otro encuentro similar llamado Equiliberte que tiene el mismo número de participantes. En estos encuentros, de tres días de duración, se comparten experiencias y conocimientos, se imparten conferencias y exposiciones de material, todas relacionadas con el mundo de la equitación y muy especialmente con el turismo ecuestre.

Yo mismo soy socio de CALC, Association de Cavaliers au Long Course (Asociación de jinetes de largos recorridos) la cual organiza cada año dos encuentros de 4 días de duración para tratar temas de viajes a caballo: ganado, perros, equipo, nudos, métodos de entrenamiento y preparación, equipos de carga, material de acampada, etc.

En España nos queda mucho que hacer. La federación está intentando homologar itinerarios a caballo, la Federación catalana junto a AMAC (Asociación de marchas a caballo de Cataluña) y otras asociaciones territoriales como Cowboys de la Selva, de la cual también soy miembro, están intentando promocionar el turismo ecuestre como una actividad importante para el desarrollo del mundo rural. Con tal fin cada año se lleva a cabo un encuentro emulando a los franceses que se llama Equitrobada, con un número muy inferior de participantes a los encuentros franceses, pero no por ello menos importante.

Y, por último, yo mismo el año pasado organicé el I Encuentro de Viajes a Caballo en Navacerrada, Madrid, y tres Jornadas sobre Viajes a Caballo, una en Madrid, otra en Segovia con vuestra asociación y la última en Cassà de la Selva, Girona.

Quizás este sea el método que seguir para dar a conocer cada vez a mas gente el mundo de los viajeros a caballo; realizando jornadas y encuentros y promocionando el turismo ecuestre, y, por ende, los viajes a caballo como una actividad mas de equitación, pero también como una actividad que puede ayudar al desarrollo del mundo rural.

Acerca del I Encuentro de Viajeros a Caballo realizado en España ¿cómo fue la iniciativa?¿se van a hacer más?¿cuál es la esencia de este tipo de eventos?¿crees que pueden triunfar en España?

Pues también te he respondido en parte a esta pregunta y sobre todo a cuales serían mis deseos en este aspecto.

La iniciativa de las I Jornadas de Viajes a Caballo fue debida a Álvaro Gracia Mateu. Álvaro, como gran aficionado al mundo del caballo, al mundo rural y a la naturaleza, tenía mucho interés en aprender las técnicas de viajar a caballo y me propuso impartir unas Jornadas sobre Viajes a Caballo en Navacerrada abiertas a todo aquel que estuviera interesado. Lo del Encuentro vino después. Se me ocurrió que aprovechando la infraestructura de las Jornadas podríamos organizar un Encuentro de Viajeros con la misma filosofía de los Encuentros que se realizan en Francia. Y así fue como se hizo.

Para el año que viene tenemos ya planificado el II Encuentro de Viajeros a Caballo que se llevará a cabo, junto a una Jornada sobre Viajes a Caballo, entre los días 20 y 25 de mayo en Alburquerque, Badajoz, un pueblo muy próximo a la frontera con Portugal. Estamos ultimando el programa y en cuanto lo tengamos, seguramente a finales de la semana que viene, os lo haremos llegar. Un buen amigo, participante de I Jornada y el I Encuentro en Madrid, Isaac Ambel, esta llevando la organización de ambas actividades.

La esencia de la realización de Jornadas de Viajes a Caballo es la de informar y enseñar a aquellas personas aficionadas a la equitación y deseosas de dar un salto cualitativo importante, como es pasar de realizar rutas a caballo a realizar viajes a caballo en total autonomía, que necesitan para hacerlo y como dar ese paso. Las Jornadas posteriores consistirían en ir perfeccionando los distintos métodos, procedimientos y capacidades para viajar a caballo: mejor, mas cómodos, mas seguros y durante mas tiempo.

La esencia de los Encuentros de Viajeros a Caballos es la de posibilitar el encuentro de aficionados a viajar a caballo, de toda España y resto del mundo, para compartir unos días de camaradería intercambiando experiencias, conocimientos e información en todo lo relativo a viajes a caballo.

Estoy convencido de que ambos eventos pueden triunfar y si conseguimos llevarlos a cabo en años posteriores, podrían ayudar mucho a potenciar el turismo ecuestre en general y muy particularmente los viajes a caballo. Los de este año fueron un éxito en cuanto a la materia que se impartió, el lugar donde se realizaron, la organización y el número de asistentes. Debemos conseguir que los próximos eventos tengan el mismo éxito y que a la finalización de los mismos se produzca el relevo de los siguientes. Confiemos que así sea. 

  
 








 


 

jueves, 23 de diciembre de 2021

Convocatoria Asamblea General 2022

 


El día 29 de enero de 2022 se celebrará la Asamblea general de la Asociación de Caballistas del Nordeste de Segovia, a las 19:00 en la Posada del Duratón (Sebúlcor) (como llegar)

El objetivo principal de la Asamblea será hacer un repaso del año 2021 y definir las prioridades para el año 2022. Los socios que acudan o representados pueden pagar la cuota anual ese día. 

Orden del día:

1.- Repaso de la actividad de la Asociación durante el año 2021:

  • Aprobación del acta de 2021
  • Cuentas
  • Repaso actividades realizadas en el año 2021

2.- Cambios en la Junta Directiva  

3.- Presupuesto para el año 2022

4.- Actividades e ides

  • Asuntos que se planteen por los socios y de interés para la Asociación. 
  • Objetivos para el año 2022 (los socios que quieran aportar alguna idea, rogamos nos la pasen con antelación para organizar los tiempos de la reunión y que no quede ninguna idea sin debatir)
  • Definir actuaciones a realizar y responsables
  • Ideas

5.- Ruegos y preguntas

 

 

Tras la Asamblea celebraremos la cena de la Asociación en el restaurante. El precio será de 30 euros. El menú será el siguiente:

ENTRANTES

Croquetas caseras de jamón

Revuelto de morcilla con piñones

Endivias con anchoas

Quesos

SEGUNDOS a elegir

Lubina al horno con ensalada

Solomillo de Buey

POSTRE:

Arroz con leche o flan de huevo

Tinto Ribera y Blanco Rueda, café y chupito


Necesitamos tener las confirmaciones de los asistentes a la cena la elección del plato principal antes del día 26 de enero.

Ambos actos se harán de modo presencial, si la situación sanitaria nos lo permite. Se compartirá a los socios que no puedan acudir, un enlace para poder asistir virtualmente. 

En caso de que no se pueda hacer, se realizará la junta en modo virtual.




Entrevista a Jose Antonio Martín Criado, Toño (Sebúlcor)

 
 
 
Jose Antonio, Toño, vive en Sebúlcor desde hace 60 años. Fue uno de los pioneros de las rutas a caballo y el turismo ecuestre en nuestra provincia. Hoy en día continúa recorriendo y disfrutando a caballo las dunas de los pinares y hoces del Duratón.
 

Gracias por atender nuestra propuesta para hacer esta entrevista.

¿Como fueron tus inicios en el mundo equino?

Aprovechando el interés de la Asociación de caballistas del nordeste de Segovia en hacerme una entrevista sobre mis experiencias en el mundo de los caballos, he vuelto acordarme de mi abuelo Mariano, un gran jinete por lo que me han contado de él. Cuántas veces miraba una foto suya vestido de militar saltando con un caballo, no sé dónde fue a parar la foto. La casa te tocaron unas tías y creo que la tiraron junto con otras cosas. El último caballo que tuvo fue un caballo enganchado, quiero recordar que un percherón cruzado con español, alazán calzado con una estrella en la cara, se llamaba Lucero. Lo usaban para ir a vender cacharros y hacer fideos por los pueblos. Hasta los 3 o 4 años, la semana que mi madre tenía que ir a recoger resina, porque mis padres eran resineros, me dejaban a vivir en casa de mis abuelos y siempre contaban las lloraderas qué cogía, porque solo quería estar montado en el caballo, estaba pendiente de cuando le sacaban ha beber agua al pilón del corral, para que me pasearán en él. Creo recordar qué caballo lo vendieron cuando yo tenía seis o siete años. Mis otros abuelos tenían un burro Zamorano para ir al pinar. Lo bien que lo pasaba cuando se estacaban los burros en los rastrojos y vamos los chicos a por ellos al atardecer, que carreras echábamos. Al final quedó mi abuelo solo con la resina y yo le llevaba la comida con el burro, que se sabía de memoria el camino donde mi abuelo tenía el ropero, comida con él y otra vez para casa, unas cuantas veces me tocó venir andando detrás de él porque le gustaba tirarme por las orejas. Le caía muy bien el el nombre de Picardías.

Tenía 19 años cuando conseguí mi primer caballo, se llamaba Chiquito. Lo conseguí mediante un trueque. Se lo cambie a mi gran amigo Julio a cambio de sacarle la basura de las fosas de una granja de conejos, menuda paliza, pero mereció la pena. Chiquito era un caballo Serrano, muy domado, con el que cogí todavía más afición a este mundo. Siempre he sido un amante de la naturaleza, y sobre todo, el entorno tan espectacular donde vivo, el Parque Natural de las Hoces del Río Duratón. Con Chiquito encontré el compañero perfecto para recorrer las muchas rutas que ofrece el Parque. Junto con el y otro amigo, un perro que de cachorro lo llevábamos sobre su grupa, pase una de las etapas más bonitas de mi vida. Cuando Chiquito murió, lo llevamos al pinar para que lo comieron los buitres. En 3 días el perro no aparecio por casa, fui a buscarle y le encontré junto al cadáver del caballo, hasta que no lo enterramos no volvió a casa.

Por aquel tiempo solía juntarme con mi amigo Julio, que tenía una yegua y también mucha aficción. Hizo unas cuadras para preparar caballos para salto, aprovechando la experiencia de un jinete que vino a vivir al pueblo. Se llama Francisco Martín "Curro", su madre tenía una tienda de hípica en Torrecaballeros. De lo último que se de él, es que todavía sigue entrenando caballos de salto. De Curro aprendimos mucho, sobre todo cómo desbrabar potros.

¿Como fue tu experiencia con la rutas a caballo?

Cuando Curro se fue, a Julio se le ocurrió coger un lote de caballos, unos domados y otros cerriles para hacer rutas guiadas por el Parque Natural. A mi, me encantó poder ayudarle, y siempre hacía lo posible por acompañarle, además Julio me regaló un caballo, un potro cerril que recogimos de la sierra. Mis conocimientos del medio y los relatos de las historias sobre todo del convento de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz te daban a las rutas un valor añadido.

Además de las rutas típicas que se hacían, que que duraban unas 3 horas, Julio también se especializó en organizar rutas de día completo y de dos o tres días, algunas veces con clientes extranjeros. De estas rutas aprendí sobre todo, las posibilidades que tienen los caballos cómo vehículos de aventura. También aprendí mucho de como Julio preparaba estas rutas, buscando itinerarios, lugares para la intendencia, recintos para los caballos y hoteles para los clientes. Estas rutas eran las que a mí más me gustaban, por eso, vez al año, junto con cuatro amigos, estuvimos durante unos años juntandonos para hacer las rutas con un poco más de aventura. La idea era esperar a que saliera la luna llena. Montábamos 4 o 5 horas por la noche, normalmente hasta el punto donde teníamos montado en campamento dónde dormiamos en sacos de dormir al lado de los caballos. Todavía me acuerdo lo bien que lo pasábamos sobre todo porque no tenía que ir mirando al reloj, ni teniendo un punto fijo dónde comer y sin ninguna prisa porque nadie nos esperaba. Tanto me encantó el mundo del turismo que decidí embarcarme en un proyecto de turismo rural y activo, tocando un poco toda la oferta alojamiento restauración y actividades. El alojamiento consistía en unas dependencias qué se asemejaban a unas cuadras, con puertas partidas y que daban a un patio de caballos.

¿En que consistía tu producto?

Ofrecia paquetes de actividades con alojamiento y también con comida, principalmente lechazo asado. Compré un carro y una yegua percherona para hacer rutas acompañadas de caballos y funcionó bastante bien. El alojamiento le ofrecía en alquiler completo. Venian sobre todo en grupos con niños. Los que no querían ir en carro iban andando haciendo senderismo y también tenían la posibilidad en algún momento, de subirse a un caballo, aunque solo fuera para la foto. A mí se me ocurrió que podía venir gente con sus propios caballos, por eso me puse en contacto con clubes hípicos y picaderos del entorno, sobre todo de Madrid, Segovia y hasta de Toledo. Les ofrecía una ruta guiada y después comer cordero. De estas rutas hice una cuantas y me funcionaban bien. Para ello busqué un caballo para ir de guía, sobre todo que tuviera un buen tranco de paso. Después de probar varios caballos me hice con un potro de 3 años cruzado de tres sangres se llama Horus, me resultó bastante bueno, con el que todavía después de 19 años, continúo haciendo rutas. El negocio del turismo lo tuve que vender por la crisis del 2010, pero me quedé con dos yeguas el carro y el caballo.

Hoy en día, ¿sigues montando a caballo?

Con Horus sigo disfrutando de su compañía. El no tener que ir pendiente de los clientes me ha permitido estar más pendiente de los sentimientos hacia el caballo. Es difícil de explicar cómo llegas a conectar con un animal. Muchas veces sabía cuando estaba de buen o mal humor y sin guiarle con las riendas intuía donde íbamos a ir ese día. En esa época montaba casi todos los días. Me puede permitir montar sin castigo, solo con la cabezada de cuadra, ahora mismo por circunstancias y sobre todo por las prisas, todo el trabajo que qué hice de confianza lo he perdido y creo que por cierto abandono. Horus se ha revelado en mi contra y le cuesta responderme al bocado, además ha cogido querencia las cuadras. Por eso, yo creo que la doma a base de confianza y buen trato funciona mejor que eso de el sometimiento y el castigo. Bueno... y poco más, sigo montando siempre en busca de pequeñas aventuras. Una vez al año estoy deseando que pongan una fecha, para juntarme con unos buenos amigos y buenos jinetes para hacer una ruta de larga distancia y seguir valorando lo que nos aportan los caballos como vehículos y compañeros de aventuras.
 










domingo, 19 de diciembre de 2021

viernes, 17 de diciembre de 2021

Entrevista a Mariano Aladro (Boceguillas)


 
Mariano Aladro con orígenes en Sepúlveda y Boceguillas es uno de los aficionados populares entre los caballistas de nuestra zona de Segovia. Habitual de los encierros de toros a caballo, aprovecha las ocasiones que puede para apuntarse a las rutas y paseos que se presentan.


Mariano, bienvenido a las entrevistas del blog. Gracias.

Como solemos preguntar, ¿cuándo y cómo te iniciaste en los caballos? ¿qué fueron antes los toros o los caballos?


Los caballos, los caballos. Cuando tenía unos doce años me subí a un caballo para ayudar a un amigo a cuidar unas vacas en el prado en San Miguel de Bernuy, donde yo nací. Lo pasé muy bien durante un par de veranos, pero no fue hasta pasados unos años que aterricé en el mundo de los encierros de la mano de Víctor. Mi primer encierro fue en Cantalejo a mediados de los 90, a lomos de Poli, uno de los mejores caballos que ha tenido Víctor. Mi siguiente encierro fue unos años después en Cabezuela montando a Lucas. Aquello fue memorable, no había manera de parar a ese caballo porque para él era su primer encierro y yo carecía de experiencia y conocimientos para gobernarle, pero fue una experiencia muy emocionante que marcó un antes y un después en mi relación con los caballos y con los toros.

¿Qué buscas cuando montas?

Son distintas las sensaciones dependiendo de la actividad que realizo montando a caballo. Por un lado me siento profundamente relajado cuando disfruto de los distintos paisajes que nos ofrece cada estación en el monte de Boceguillas. Siento mucha emoción y una tremenda descarga de adrenalina en los encierros, y sobre todo, sea cual sea la actividad, la compañía de los amigos que comparten la afición del caballo conmigo es sin duda un valor añadido, ya sea en los almuerzos matutinos o en las largas rutas veraniegas.

¿Y sobre tu montura, el Morante, que te gustaría decir ?

Buen ejemplar, tiene chispa, un galope cómodo, es rápido, ágil, tiene manos firmes y me hace sentir muy seguro. Sólo me gustaría poder pasar más tiempo con él para intentar recuperar la valentía que demostraba hace un tiempo.

Tienes la fortuna de estar en la cuadra de Victor Martín en Boceguillas, ¿qué nos puedes contar sobre esta cuadra?

Es un poco mi casa también. A Víctor se lo debo todo. Es un proyecto que se inició modesto y que ha ido avanzando poco a poco. Estamos consiguiendo convertirla en una de las mejores instalaciones equinas de la comarca. Los caballos están muy bien atendidos, tienen rutinas de comida tres veces al día, espacio para ejercitarse y hasta un caminador para esos momentos del año en que más necesitan estar activos, además de limpieza, libertad y cobijo. En cuanto a los caballos, buenos ejemplares, algunos muy válidos para los encierros y otros perfectos para los niños e inexpertos. La cuadra tiene la versatilidad ideal para que podamos disfrutarla lo máximo posible.

Como socio de la Asociación, ¿qué te gustaría proponer?

La dirección actual de la Asociación está haciendo bastantes propuestas interesantes. Todas las que fomenten la afición del caballo en nuestra comarca son bien acogidas por mi parte.